Las imágenes ilustran el cruce del Cruce de la Sierra Nevada, que tiene como guía al guardaparque "Quelo" Córdoba, gran montañista y gran caminante, quien narró la travesía que vino a demostrar que se puede cruzar Conguillío a Malalcahuello en un sólo día.
"Fueron 20 kilómetros que hicimos en 12 horas con 30 minutos, de los cuales 5 kilómetros se transitan sobre hielo.
Esto ya fue el domingo 22 de marzo de 2009, para el equinoccio.
Salimos a las 6 de la mañana del Hotel de Campo Del Boque Nativo, en Curacautín, transportados en camioneta, y empezamos a caminar a las 6:50 de la mañana desde Playa Linda, en la laguna Conguillío, y llegamos a las 19:20 a la parte alta de Malalcahuello, en donde nos esperaba Hugo con la camioneta.
La Playa Linda está a 1150 metros sobre el nivel del mar, y la cumbre a los 2500, por lo cual ascendimos 1330 metros, para luego descender 1050 metros hasta donde estaba el vehículo esperándonos.
Sin duda esta ha sido una de las rutas mas espectaculares que he realizado en mi vida, en particular los 5 kilómetros sobre el hielo, que además fueron relativamente fáciles, excepto al comienzo, en donde había que subir bruscamente para alcanzar la gran meseta de hielo de la Sierra Nevada.
Este, además de ser un desafío personal, perseguía demostrar que era posible el cruce de Conguillío a Malalcahuello en el día, con la idea de "conectar ambas unidades de ASP, y de ese modo descomprimir Conguillío hacia Malalcahuello (entre otros lugares), de hecho mientras "almorzábamos", en la cumbre, apareció un belga que había partido después de nosotros, nos saludó y siguió a pie hasta el mismo Malalcahuello.
La idea es que Conguillío sea el motor del desarrollo local, en estas Comunas estancadas, mediante el turismo, pero sin saturarlo más, por lo cual siento que el Cruce de la Sierra Nevada es la primera etapa en un desafío mucho mayor que tenemos".
ALOJAMIENTO DESTACADO: DEL BOSQUE NATIVO
En la Araucania Andina de Chile, particularmente en la localidad de Curacautín, Antiqua Natura destacó las instalaciones y servicios de Del Bosque Nativo, que brinda alojamiento en cálido hotel de campo y en ocho preciosas cabañas aprovechando al máximo el paisaje de una de preciosa región chilena.
Las instalaciones se han construido en ocho hectáreas de campo, sobre el camino que lleva a las Termas y al Parque Nacional Tolhuaca, dejando a los huéspedes en excelente posición para conocer bellezas naturales majestuosas.
Toda esta región es especialmente apta para la realización de cabalgatas, senderismo y travesías 4x4. También es para el ski y el termalismo.
Del Bosque Nativo cuenta con bicicletas para niños y adultos, las cuales están a disposición.
También hay una piscina temperada a 20 grados con solarium de madera, parrillas y asientos bajo los árboles nativos que estimulan el disfrute de agradables momentos de contemplación de la naturaleza, el encuentro, la conversación y la lectura.
Un lago artificial aporta su propia belleza contrastando con la fantástica y omnipresente vista que desde allí se tiene del volcán Llaima.
El paisaje combina a la perfección con los detalles de artesanías camperas utilizadas para la decoración de los ambientes, particularmente en el restaurante, donde se degustan a diario exquisiteces de la gastronomía local, siendo el Salmón a la Mantequilla con Salsa de Mariscos la especialidad de la casa.
Enormes ventanales permiten un diálogo visual entre el afuera y el adentro a la vez que se recrea un ambiente tranquilo y dispuesto para el buen comer acompañado, como Chile lo requiere, de excelentes vinos.
Este lugar es frecuentemente aprovechado por quienes gustan organizar eventos empresarias, sociales o familiares. De hecho hay un generoso salón con chimenea y calefacción con capacidad para 80 personas.
Estas comodidades forman parte del encantador hotel de campo que cuenta, para el alojamiento, con siete cómodas habitaciones, todas ellas muy bien equipadas y con una decoración que pone de manifiesto la nobleza de los principales materiales usados en la construcción: maderas en los pisos y piedras volcánicas en numerosos muros.
Son seis habitaciones dobles con calefacción central y baño privado, más una Suite Junior las que se han habilitado.
Una boutique con venta de artesanías complementan lo que el hotel tiene para ofrecer a los clientes, ofreciendo preciosuras hechas en telares, maderas, piedra volcánica y picoyo de araucaria por expertas manos locales, portadoras de una tradición milenaria.
Especialmente requeridas por las familias son las íntimas cabañas de Bosque Nativo. Son ocho unidades perfectamente equipadas y con diferente capacidad, las más grande, para siete personas.
Sea donde se aloje, Del Bosque Nativo pone a disposición toda la zona de influencia de Curacautin, ubicado a está a 671 kilómetros desde Santiago y a 240 kilómetros de la localidad argentina de Zapala (entre 4 y 5 horas de tránsito vehicular).
Bosques milenarios de araucarias en los faldeos de los volcanes Lonquimay, Tolhuaca y Llaima son morada de a zorros, loros tricahue, choroy, al magnífico cóndor ave nacional chilena y al ciervo rojo (especie insertada).
Carpintero, picaflor, chucao, martín pescador, loica o colilargo, son alguna de las aves que pueden observarse en las inmediaciones, y que dan nombre a las habitaciones del hotel, así como los nombres de árboles dan entidad a las cabañas.