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En San Javier, al pié del cerro Champaquí, que es la máxima altura de las sierras de Córdoba con sus 2790 metros y con un clima extraordinario, Casa de Campo Las Jarillas recibe a sus huéspedes brindándoles su cálido alojamiento, sus viñedos y una productiva bodega donde poder compartir las etapas del proceso de producción de vinos y cervezas. También hay olivos de cuya cosecha se obtienen verdaderas exquisiteces.
El Vino Noble de San Javier llega a la mesa tras un cuidadoso proceso que se inicia en el cuidado manual de la vendimia. Desde el comienzo al fin, los huéspedes de Las Jarillas, todos, invitados a concurrir.
Las Jarillas rescata la magnífica hermosura del entorno y lo integra armoniosamente a una arquitectura de reminiscencias antiguas y típicas. Techos de paja, ladrillos y maderas rústicas componen una acuarela de colores pardos muy cálida que invita al sosiego, la tranquilidad, el descanso profundo.
Hay un enorme jardín de tres hectáreas donde se conjugan plantas, árboles autóctonos, flores y también hierbas locales
Aquí es posible aprender a reconocer la menta, peperina, poleo, tomillo, romero, albahaca, curry, cola de quirquincho, palo santo, salvia, carqueja, entre otras hierbas que se utilizan para la cocina.
Después de muchas generaciones, la fusión de los estilos de cocina Italiana y nativa se completa con resultados asombrosos, y sus hacedores se muestras orgullosos en la elaboración de recetas que nacieron de este fascinante proceso histórico.
Durante su estadía, en Las Jarillas podrá probar toda clase de platos caseros, cada uno con sabores y texturas únicos, y por supuesto, la delicia característica: el asado.
Si siente curiosidad sobre el método de preparación de las comidas o ansias por aprender y participar, siempre será bienvenido en la cocina de Las Jarillas.
Se puede aprender a hacer empanadas, pizzas, carnes a la parrilla, al asador y en el horno de barro, entre otros.
Se realizan catas de productos artesanales, como lo son los vinos, cervezas, dulces, aceites de oliva, hongos, aceitunas, entre otros.
Por las noches, observar el cielo con telescopio es algo que no se puede dejar de hacer. Para el día hay excelentes programas de trekking, cabalgatas, travesías 4x4, golf y cursos de doma india. Una agenda tan increíble como apasionante.
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