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Curso de Agricultura de Precisión de Estancia Santa Ana
Programa: "Introducción a La Producción Georeferenciada, Ganadería Intensiva y Agricultura de Posición"
Valor: $1000
Mínimo: 4 personas
Día Jueves:
Check in: 13 hs
Almuerzo
Primer Módulo
• 15:00: Historia Productiva de La Estancia 1900-2010. Recorrida por las diferentes épocas productivas del País y La Estancia
• 17:00 - 17:30 - Refrigerio.
• 17:30 - 19:30 - Cambios Productivos, Herramientas Tecnológicas Modernas, Introducción a la Georeferenciación Productiva, Maquinarias. Programas GIS.
19:00: Copetín con delicias del campo
21 hs: Cena
...
Día Viernes:
07:00: Desayuno
Segundo Módulo
• 8:00 - 10:00 - Identificación de limitantes -Tipos de información y como adquirirla.
• 10:00 - 10:30 - Refrigerio.
• 10:30 - 12:30 - Ejemplificación sobre las 1000 hectáreas de Santa Ana, formación de Macro y Micro Ambientes
13:00 hs: Almuerzo
Tercer Módulo
• 15:00 - 17:00 - Recorrida por el campo donde se verán los Macro Ambientes y los Micro ambientes del establecimiento, según la época se podrán ver las diferentes maquinarias en funcionamiento.
• 17:00 - 17:30 - Refrigerio.
• 17:30 - 19:30 - Conclusiones- Preguntas y Cierre de la jornada
22:00 hs: Cena de Despedida
...
Día Sábado
Desayuno
Cierre
Sobre Santa Ana
Para llegar estancia Santa Ana hay que bajarse de la ruta y tomar "El camino del hilo", un acceso de tierra que introduce al universo agropecuario de Argentina, bien en la pampa gringa de la provincia de Buenos Aires.
Este es el paisaje que dio fisonomía a la modernista Argentina de 1900, aquel país que basó su vertiginoso crecimiento en la producción agropecuaria organizándose en las estancias como unidad productiva fundamental.
Santa Ana hoy mantiene activas mil hectáreas de una excelente tierra trabajada con la metodología de la agricultura de precisión, que se planifica con tecnología aplicada por ambientes.
El terreno de la estancia está delineado por seis mil metros de arroyo y 16 hectáreas de monte, el cual acoge a la casa donde se brinda alojamiento a los turistas interesados en conocer los pormenores de la producción agropecuaria argentina.
Es de destacar que este curso de agricultura de precisión ofrece las herramientas para aprender las técnicas que disminuyen la incertidumbre y aumentan el rinde por hectárea.
Para ellos se ha elaborado este curso que incluye salidas al campo para visualizar en terreno los mojones donde de cultiva soja, girasol, maíz, trigo y pasturas.
Además se engorda ganado vacuno destinado al consumo de carne, ovejas y caballos.
Por otra parte se puede ser testigo de la historia de la agricultura y la importancia en el desarrollo del país.
Para eso se hace un recorrido histórico por las instalaciones de la estancia. Un punto de atracción son unos círculos en la tierra donde no ha crecido la pastura. Allí, un tío abuelo de la familia propietaria, el mismo que fundó el Club de Polo de Coronel Suárez y que fue Ministro de Agricultura de la Nación con la presidencia de Castillo, Don Daniel Amadeo y Videla, instaló los primeros silos de almacenaje de cereales a granel que hubo en el país.
La hospitalidad de una típica estancia argentina
Lejos de haberse contaminado con los clichés de la hotelería urbana de alta gama, Santa Ana recibe con una estadía que conserva la sencillez propia de la hospitalidad familiar. Aquí, el viajero encontrará un turismo rural sofisticado que le redundará en sorpresa.
Aprender polo o tomar un curso de agricultura de precisión, salir en un programa de cacería a campo abierto, revivir la cabalgata con la que se marcó un récord en marchas a caballo, participar en la yerra y las carneadas o dejar a los niños armar sus cañas para salir de pesca o salir de caminata con en un circuito histórico y cultural en la propiedad.
Esos y muchos más son los episodios que pueden vivirse en esta estancia que se conserva tan auténtica como lo fue en 1897, cuando abrió sus puertas para acoger a un matrimonio de inmigrantes anglosajones.
Con la firme intención de mantener la originalidad de su casa de familia es como los Serigós disponen de Santa Ana para sus huéspedes. Apenas dos habitaciones han sido recicladas para hacer de ellas dos suites adaptables al formato de íntimos departamentos con baño privado.
El resto es puramente lo que la estancia fue y será. La mesa del comedor es la de los bisabuelos, el parrillero de la cocina, el de siempre. Los sillones, la biblioteca con originales fascículos de la historia de los Papas, las arañas de las luces, los platos y cubiertos, las copas, las pinturas.
Puertas adentro, Santa Ana dispone todos y cada uno de los mimos típicos de una estancia de Argentina. La atención es de unos propietarios que desean compartir con sus huéspedes los buenos momentos que han vivido allí desde su infancia.
Los platos que llegan en cada comida son netamente caseros, con un servicio preparado para satisfacer todas las comidas del día. Y lo hacen abundantemente. Llama la atención el copetín de la tarde, antes de la cena, cuando se disponen quesos, jamones y salames caseros de excelente manufactura, acompañados con whisky, vino o cervezas.
Los desayunos son igualmente generosos. Naranjas exprimidas, medialunas y tostadas con queso, mermeladas y dulce de leche. Los almuerzos son con platos suculentos, sopas, postres e infusiones de sobremesa.
En la merienda no faltará el mate y los exquisitos alfajores y tras el copetín tradicional de la familia, con whisky, el día se cierra con una abundante cena.
Deliciosos asados, pescados frescos, pastas caseras, tortillas y muy buenos postres. Todo es una muestra de la más auténtica cocina de campo, con productos frescos de granja.
Si fuera de interés, la noche auspicia la aventura de la cacería nocturna de liebres. Pero esto ya forma parte del capítulo de las aventuras.
Afuera, la diversión del campo argentino
Además de las comidas, el plato fuerte de Santa Ana debe buscarse en el menú de actividades que dispone para sus huéspedes.
La cacería, ciertamente, destaca entre todas las opciones. Esta actividad está permitida por el gobierno de Coronel Suárez y puede ejercitarse con total libertad dentro de la misma estancia, donde hay muy buenas opciones de caza menor: palomas, patos, liebres, peludos, comadrejas, zorros, gato montés y perdices. Destaca un programa de cacería de libre nocturna.
Las posibilidades de cacería mayor son ciertas, particularmente de jabalí.
Las salidas a caballo es toda una especialidad. Hay caballos disponibles para salir a verdadero antojo, pero también hay organizadas unas excelentes cabalgatas con circuitos preestablecidos y servicio de guía ideales para recorrer la serranía observando la fauna salvaje y la flora silvestre.
Es interesante llegar a caballo a los ríos y arroyos y aprovechar las posibilidades de pesca. Hay una cabalgata a nado sumamente interesante por las partes más profundas del arroyo.
El arroyo defina en buena parte lo que se puede hacer en la estancia. Los chicos tienen una actividad muy entusiasta que es la de elaborar las propias cañas para salir de pesca.
Hay un circuito histórico por la estancia donde se combina a la perfección el movimiento al aire libre y el interés cultural. Esta caminata suele hacerse con alguien de la familia que explicará los pormenores de un pasado familiar enraizado en la historia misma del país, dando cuenta de la cultura agropecuaria de la Argentina.
También se organizan circuitos de trekking a las sierras y paseos 4x4.
En las jornadas de verano, una refrescante piscina es el lugar de encuentro.
Allí la vista se pierde en ensoñadores senderos que siempre estimulan apacibles caminatas entre los centenarios árboles de la estancia, que han crecido allí algunos por obra de la naturaleza, otros por obra de los fundadores de fines de 1800.
Los fotógrafos encontrarán circuitos temáticos especiales para tomar imágenes de paisajes, animales y arquitectura del lugar. En el propio arroyo se han observado carpinchos y nutrias.
Los golfistas encontrarán excelentes campos de juego a 45 kilómetros a la redonda. En Sierra de la Ventana, en Coronel Suárez o Pringles.
Finalmente, como broche de oro, la gran especialidad de la casa: el Polo.
Polo, en la capital mundial del polo
Desde Santa Ana se aprovecha el parentesco con los Bertola, y se dan clases o se organizan partidos en las canchas de La Esperanza Polo Club, habiéndose transformado en lugar más legítimo para vivir una experiencia de polo y turismo rural.
A la vez, se ofrece alojamiento, traslado y servicio para caballos, particularmente en las copas más importantes del calendario internacional del polo: La Esperanza, La Copa de Patrones del Polo Club y la Copa Belgrano.
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