|
Haras Ampascachi: El fascinante encanto del Caballo Peruano de Paso en las Sierras de Córdoba

Haras Ampascachi, un establecimiento de que lleva la membresía de Alojamiento Favorito de Antiqua Natura, abrió sus puertas al turismo y brinda a sus huéspedes extraordinarias posibilidades de vivir con plenitud la geografía de Nono, -Córdoba, Argentina-, a la vez que les posibilita tomar contacto íntimo con el encantador mundo del Caballo Peruano de Paso.

Arquitectura de líneas jesuíticas, gastronomía de inspiración casera, microclima serrano, instalaciones confortables y la permanente seducción de una raza equina cautivante hacen de éste uno de los alojamientos rurales más recomendables de Argentina. Nora González, del staff de Haras Ampascachi comenta que, desde el establecimiento pueden efectuarse cabalgata con "circuitos diseñados, organizados y guiados por nuestro personal de campo, que recorren senderos y parajes apartados de los del turismo masivo. las opciones pueden ser de medio día o día completo. Los niveles de experticia requerido no son estandarizados porque las cabalgatas del haras están pensadas para conducir un proceso, que va desde el conocimiento básico de las características del Caballo Peruano de Paso hasta el salir a disfrutar sus características en un paseo, pero pasando por el aprendizaje de las técnicas necesarias para sacarle el mayor provecho a las virtudes naturales de la raza. Tal proceso -apunta Nora- se complementa con la tarea diaria que se hace en el Haras. No hay que olvidar que en el establecimiento se encuentran los caballos que tenemos listos para la venta y que ellos requieren atención y cuidado permanente".
El Caballo Peruano de Paso
El Caballo Peruano de Paso es una joya ecuestre heredada del Virreinato del Perú, producto de quinientos años de selección funcional y natural. Su herencia genética combina los rasgos del caballo berebere, que le aportan la resistencia y la tendencia a la ambladura, con la raza andaluza, que determina el andar orgulloso y la elevación de sus aires. En su paso, conocido como ambladura rota, los miembros del mismo lado se elevan a la vez, pero se apoyan primero el posterior y luego el anterior, originando un avance a bípedos laterales, en cuatro tiempos.

Esta forma de marchar, también llamada paso llano, produce un movimiento suave y rítmico, en el que el centro de gravedad del caballo se mantiene prácticamente inmóvil, brindando un desplazamiento armónico y confortable, pero altivo y orgulloso. El Peruano de Paso es un caballo de tamaño mediano, con una alzada de 140 a 150 cm. y un tórax fuerte, en el que se destaca el pecho, ancho y profundo, de formas redondeadas. En su piel, fina y suave, si bien predominan los pelajes alazanes y bayos, se dan prácticamente todas las variedades. El cuello, plano y bien proporcionado se une armónicamente con la cabeza bien balanceada y expresiva, de orejas pequeñas y finas, curvadas hacia adentro y ojos vivos y expresivos. Su lomo, corto, compacto y levemente arqueado, es aplanado en la parte superior y redondeado en los lados. Las extremidades son sólidas y musculosas, de líneas bien definidas y cuartillas excepcionalmente fuertes, destinadas a soportar las exigencias de sus pisos. En las piernas, se destaca la inclinación del corvejón y la fortaleza de los cascos, mientras las manos, muestran rodillas planas y compactas que absorben el impacto de los cascos contra el piso.

Complementando sus características morfológicas, la suavidad de su boca y la docilidad de su temperamento, hacen que la bestia ponga su brío y fuerza al servicio de su jinete, integrando un binomio perfecto, de gran belleza y estampa. Estas cualidades, sumadas a su resistencia y rusticidad, hacen del Caballo Peruano de Paso una combinación exquisita de elegancia y suavidad de desplazamiento, que permite a su jinete disfrutar de largos paseos sin sufrir el impacto en su cuerpo.

La impronta arrogante que hoy distingue al Caballo Peruano de Paso, es el legado de una fusión entre culturas que tomó más de 500 años. Originada en los territorios del Virreinato del Perú, esta raza comienza a expandirse por América e ingresa, como un artículo de lujo, a los territorios que hoy conforman el Noroeste Argentino. Con el tiempo y gracias a sus características únicas, el Peruano de Paso pasa a ser, además de un símbolo de distinción social, un aliado incondicional para los viajes y el trabajo. En la actualidad, si bien el número total de estos ejemplares sigue siendo muy pequeño, su cría se ha extendido por el territorio argentino. El trabajo y la dedicación de los criadores, apuntan a preservar y mejorar sus rasgos morfológicos y funcionales. Aquellos que hacen que el Caballo Peruano de Paso sea conocido con justicia como “La Mejor Silla del Mundo”.
|