| Un mundo de animales silvestres en libertad, aves de colores, peces, yacarés, carpinchos al por mayor, ciervos, monos... toda la naturaleza creciendo sin límites. Un universo de fantasía. Eso es lo que les espera a los niños en los esteros del Iberá.
Iberá Lodge tiene todo preparado para recibir al público infantil. No sólo una ventajosas tarifas que incluye un descuento del 40% a los de 3 a 10 (los bebes no pagan). También unas formidables instalaciones que permiten a las familias alojarse con tranquilidad. Hay una cabaña independiente de las habitaciones del lodge, la del Huerto, que tiene dos habitaciones, cocina, living y baño.
Siempre es una gran atracción los animales de la granja. Darle de comer a las gallinas y las ovejas, visitar las vacas y los caballos, ver cómo los peones trabajan con ellos, preparan las monturas o salen al campo cabalgando.
Siempre habrá posibilidad de andar a caballo. Se organizan unas excelentes cabalgatas y paseos que pueden adecuarse a la experiencia de cada quien. También habrá que preparase para salir de pesca.
Caminar siempre es una opción muy divertida para sorprenderse bien seguido con las apariciones de los animales. Se organizan unas hermosas actividades que mucho tienen que ver con esto.
Aprender a reconocer algunas aves, plantas, flores, reptiles. Buscar las diferencias entre las distintas especies de yacarés, aprender sobre la vida de los carpinchos, tomar conciencia de la importancia de la conservación ambiental; ver que tienen de específicos los ambientes que son propios de la selva paranaense, la savana, el bosque, los pajonales; encontrar y recolectar huellas de animales, interpretarlas y saber si son de un zorro o un zorrino, por ejemplo.
Despúes están las actividades náuticas, por supuesto, que combinan muy bien con la posibilidad de compartir un día de pesca con papá o mamá. Adentrarse a la laguna Iberá o el río Corriente en lancha o canoa. Descubrir las verdaderas entrañas de los esteros es una experiencia que no se olvida nunca más en la vida.
Todo esto entra dentro de la experiencia de alojarse en Iberá Lodge.
El Alojamiento.
El lodge se encuentra en un campo desarrollado exclusivamente para este desarrollo turístico, en el nacimiento mismo del río Corriente, al cual se ingresa desde la Ruta Provincial 123 asfaltada, tomando luego por la Ruta Provincial 29, tramo en el cual deben transitarse unos 50 kilómetros de ripio y tierra.
El alojamiento se brinda en unidades construidas con un diseño arquitectónico que responde al estilo colonial del campo correntino, usando materiales locales. Mucha madera, galerías sombreadas y aireadas, amplios ventanales, puertas ventanas que dan une escape desde las habitaciones a un esplendoroso parque cuidado con verdadero esmero.
Su sobrio estilo combina con sabiduría exquisitez y rusticidad, siempre apelando al mobiliario de tipo rural, los cuadros con motivos de la fauna local, artesanías, pisos de madera, y juegos cromáticos con claroscuros de los cortinados de junco.
Adentro, el lodge invita al relax del spa, la tranquilidad, el descanso. Los ambientes inspiran calidez, amplitud y comodidad.
as habitaciones son amplias y confortables, cuidadosamente climatizadas.
Hay espacios donde nunca se pierde la sensación de intimidad. Un agradable salón acoge a huéspedes que suelen compartir sus planes, diagramar sus salidas, leer e informarse sobre el Iberá o simplemente descansar en un sitio apacible y acogedor.
Se puede acceder a una nutrida videoteca y biblioteca con material orientado a la naturaleza y lectura clásica.
El quincho y la piscina se integran con armonía a la naturaleza que es parte del lodge.
Una mirada al horizonte invita a ser parte de la aventura: Fly Fishing o pesca con mosca del magnífico dorado, kayaking, cabalgatas y snorkel en los esteros, safaris fotográficos de la fauna que es tan variada y exótica, observación de yacarés, carpinchos, lobitos de río, ciervos de los pantanos, corzuelas y la enorme variedad de aves que caracteriza a la región. A la tradicional pesca de dorados con mosca se suma la de surubíes, pacúes, tarariras y palometas. Un paseo en chalanas, la típica embarcación estereña, dará cuenta de la variedad de flora: lirios, jacintos de agua, nenúfares y camalotes que rompen el eterno y deslumbrante brillo de estas, las aguas que brillan.
Afuera la aventura que todos querrán tener; adentro, el alto nivel de la hospitalidad internacional. Una copa de vino, una música serena, un jugo de fruta natural, un bocado del chef. El descanso de la noche. Y nuevamente la emoción de despertar en el Iberá. |
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