| Tomar un caballo y salir a explorar los esteros del Iberá quizá sea una de las formas más ricas y generosas de descubrir los secretos que depara esta magnífica geografía a sus visitantes.
Eso es posible en Iberá Lodge, donde hay organizadas unas salidas muy interesantes de aproximadamente dos horas que permiten al jinete recorrer estratos de la topografía estereña representativa de los diferentes ambientes reinantes en este, uno de los paisajes más exóticos de la Argentina.
La selva y los pajonales, el monte y la sabana son escenarios llenos de sorpresas en un lugar donde la vida silvestre aparece vívida en cada momento, incluso en las noches de luna llena, cuando se organizan salidas a caballo más que interesantes.
El Alojamiento El Iberá Lodge se encuentra en un campo desarrollado exclusivamente para este desarrollo turístico, en el nacimiento mismo del río Corriente, al cual se ingresa desde la Ruta Provincial 123 asfaltada, tomando luego por la Ruta Provincial 29, tramo en el cual deben transitarse unos 50 kilómetros de ripio y tierra.
El alojamiento se brinda en unidades construidas con un diseño arquitectónico que responde al estilo colonial del campo correntino, usando materiales locales. Mucha madera, galerías sombreadas y aireadas, amplios ventanales, puertas ventanas que dan une escape desde las habitaciones a un esplendoroso parque cuidado con verdadero esmero.
Su sobrio estilo combina con sabiduría exquisitez y rusticidad, siempre apelando al mobiliario de tipo rural, los cuadros con motivos de la fauna local, artesanías, pisos de madera, y juegos cromáticos con claroscuros de los cortinados de junco.
Adentro, el lodge invita al relax del spa, la tranquilidad, el descanso. Los ambientes inspiran calidez, amplitud y comodidad. Las habitaciones son amplias y confortables, cuidadosamente climatizadas.
Hay espacios donde nunca se pierde la sensación de intimidad. Un agradable salón acoge a huéspedes que suelen compartir sus planes, diagramar sus salidas, leer e informarse sobre el Iberá o simplemente descansar en un sitio apacible y acogedor.
Se puede acceder a una nutrida videoteca y biblioteca con material orientado a la naturaleza y lectura clásica. El quincho y la piscina se integran con armonía a la naturaleza que es parte del lodge.
Una mirada al horizonte invita a ser parte de la aventura: Fly Fishing o pesca con mosca del magnífico dorado, kayaking, cabalgatas y snorkel en los esteros, safaris fotográficos de la fauna que es tan variada y exótica, observación de yacarés, carpinchos, lobitos de río, ciervos de los pantanos, corzuelas y la enorme variedad de aves que caracteriza a la región.
A la tradicional pesca de dorados con mosca se suma la de surubíes, pacúes, tarariras y palometas. Un paseo en chalanas, la típica embarcación estereña, dará cuenta de la variedad de flora: lirios, jacintos de agua, nenúfares y camalotes que rompen el eterno y deslumbrante brillo de estas, las aguas que brillan.
Afuera la aventura que todos querrán tener; adentro, el alto nivel de la hospitalidad internacional. Una copa de vino, una música serena, un jugo de fruta natural, un bocado del chef. El descanso de la noche. Y nuevamente la emoción de despertar en el Iberá. |