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En los campos de Chajarí, Estancia La Violeta dispone la gracia de su hospitalidad a personas amantes del mundo del caballo, el polo y de la naturaleza.
Una típica estancia entrerriana donde el polo se ha transformado en el mayor protagonista de una experiencia de viaje fascinante. La cría y el entrenamiento de caballos, las clases teóricas y prácticas de este deporte típicamente argentino, unas excelentes instalaciones y toda la cordialidad de unos anfitriones de lujo. Sólo queda disfrutarla.
En su antiguo casco restaurado a nuevo, con el confort y la belleza original intacta, recibe a quienes han hecho del polo su pasión y a quienes deseen explorar este deporte tradicionalmente argentino.
Con toda la calidez campera de Entre Ríos esta estancia dispone a sus visitantes una casona de líneas arquitectónicas simples pero muy elegantes, con habitaciones sumamente acogedoras que permiten albergar a sólo ocho exclusivos y privilegiados huéspedes.
Para ellos se han recreado ambientes familiares y un servicio personalizado con trato amistoso y profesional.
Para vivir a pleno el polo se han organizado programas que contemplan clases teóricas y prácticas de equitación para polo y taqueo además de actividades recreativas, y siempre habrá una respuesta a los gustos individuales.
La cría de caballos es, ciertamente, uno de los atractivos más estimulantes para elegir La Violeta.
Un plantel de yeguas SPC y jugadoras, todas registradas en la Asociación de Criadores de Caballos de Polo junto a los padrillos aportan momentos de disfrute al presenciar el trabajo prácticamente artesanal que se lleva a cabo en el haras buscando el más alto estándar de calidad en la raza Polo Argentino.
Allí se podrá apreciar el resultado de la busca de combinaciones de pedrigree y su multiplicación por repetición de servicios o por trasplante embrionario.
También es sumamente interesante presenciar las tareas de entrenamiento que culminan con un caballo listo para salir a jugar.
Junto a los entrenadores que dirigen las tareas de picadero y taqueo el animal encuentra al deporte como parte integrante de su ámbito de vida, encontrando en el jugador una parte esencial de la relación vital.
A este fabuloso mundo equino del polo invita La Violeta. Sólo hay que aceptar la propuesta y disfrutarla. |
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