Con sus riachos, cañadas, canales e islas, Esquina se ha transformado en un escenario ideal para la pesca del dorado, una codiciada especie que lleva el mote de "tigre de los ríos" debido al desafío que presenta al deportista en su captura.
En esa ciudad correntina, donde también abunda el pique de surubí y pacú, el clima es húmedo, los inviernos cortos, los veranos cálidos y el buen tiempo es una constancia. Además, los alojamientos de Esquina ofrecen muy buenos planes para el turismo de aventura, particularmente, para los pescadores.
Tal es el caso de Posada Hambaré y de las estancias Buena Vista y La Rosita, tres Alojamientos Destacados de Antiqua Natura Argentina que operan en los ámbitos rurales de esta preciosa ciudad correntina.
El dorado o "tigre de los ríos" tiene nombre científico: salmilus maxillosus. Esos son los vocablos que diseñan la morfología de una especie muy similar al salmón y a la trucha.
Sus grandiosas mandíbulas son tan poderosas que obligan a los pescadores a reforzar con acero sus implementos de pesca, única manera de evitar fatales pérdidas por mordeduras.
La fuerza de sus fauces y la destreza de su nado y fuerza le han dado un justo mote a esta, una de las piezas más preciadas del mundo deportivo de la pesca.
El dorado es dorado. La coloración, que desde las coloradas aguas del Paraná trae belleza a los ojos del pescador, se acentúa a la altura de las aletas y cola pasando por los anaranjados incluso al rojo intenso.
Los dorados, que pueden pesar hasta 50 libras, y conviven con otras especies de similar encanto como son el madube, manguruyu, el patí y las palometas, que también resisten la pesca convencional o con mosca, desde embarcación o desde costa.
Estos como el dorado, son peces grandes que necesitan gran cantidad de agua para vivir, algo que encuentran, a caudales, en el Paraná y sus afluentes. Es de tener en cuenta que nos estamos refiriendo a la segunda cuenca más grande del continente sudamericano, tras la del Amazonas. Tiene más de un millón de millas cuadradas y desde su nacimiento, en Brasil, el río recorre 2485 millas atravesando Paraguay y llegando hasta su confluencia con el Uruguay para formar el río más ancho del mundo: el Río de la Plata. Ocupa el lugar 13 de los ríos más largos del mundo y su delta tiene 5400 millas cuadradas de esteros, canales y estuarios. Su nombre deriva de una voz aborigen guaraní que significa poderoso y torrencial. Resulta agradable presencia su unión con el río Corriente pues las aguas claras y limpias de éste chocan con las rojizas del primero brindando a la ciudad de Esquina, testigo de este acontecimiento, un encanto particular.