|
RELAX Y NATURALEZA CON AIRES ORIENTALES EN EL DELTA DEL PARANÁ
Quienes crearon Isla Escondida han sabido interpretar los recursos originales, primitivos, con que se han encontrado, y han hecho de esta materia primitiva un lugar encantador. Primero, rescataron minuciosamente la arquitectura inglesa de 1900 de la casa principal, una estructura de pisos y techos de pinotea que desborda calidez a simple vista. Luego, la han integrado al exterior muy armoniosamente con muebles de exterior salpicando los extensos jardines que van acabando allí donde la floresta toma posesión de la situación. Finalmente, le han otorgado una acabada filosofía de relax para cerrar el concepto de hospitalidad que define al lugar: disfrutar una naturaleza que se muestra espléndida y cultivar la paz interior.
Una playa privada, un muelle volado sobre el arroyo, el agua en su constante fluir, la vegetación inacabable, la gran cantidad de aves, todo lleva a una experiencia combinada de aventura y meditación.
El detenimiento, el descanso, el reencuentro interior están a la orden del día en esta posada con eco spa. Hay hidromasajes, se ofrecen masajes descontracturantes, sauna seco, sala de relax, Reiki y unos tratamientos de salud y belleza que invitan a volver, como son las tan requeridas limpiezas faciales.
Aquí también hay una buena dosis de outdoors y exploración. Salir a caminar, navegar en los botes y canoas, probar la suerte en la pesca y avistar aves son algunas de las para abordar la naturaleza a pura aventura.
La jornada puede culminar en un apacible paseo nocturno en barco y una cena llena de honores en un adorable restaurante donde se cuecen comidas caseras, muchas de ellas a base de pescado.
La posada brinda acabadas comodidades. Las habitaciones son confortables. Tienen buena calefacción, una cuidada decoración, TV satelital y conexión WiFi. Para despertar, un mimo inesperado: desayunos en la cama con masajes en los pies. Un detalle que demuestra que en Isla Escondida se piensa en todo para el bienestar de sus huéspedes. Para tener en cuenta.
|